UN CAMINO DIRECTO AL FRACASO, ES DARLE GUSTO A TODO EL MUNDO Las vacaciones terminaron y las clases se retoman. Semana Santa es muy corta, cuando menos lo pensé ya era domingo de resurrección y al otro día debía madrugar a clase de siete, a la clase de Investigación Social. Creo que lo que más duro me dio fue la levantada a las cinco de la mañana, pues toda la semana anterior me dormía en la madrugada y me despertaba cuando ya era hora del almuerzo; y ahora, estoy acostumbrándome nuevamente a la rutina. Y hablando de rutinas, pues debo decir que la clase inició igual que siempre, como ya es costumbre; pero esta vez, hubo una pequeña variación: no se leyó la bitácora de la clase anterior, sino que se realizó la lectura de la salida de campo de dos compañeras. La primera era la de María Paula, quien hizo su etnografía en el San Victorino de la 32. Al finalizar, el profesor le dijo que era necesario que regresara, esto por dos razones: la primera, porque debía hablar más con...
COMIENZA EL TEATRO “Comienza el Teatro”. Este es el lema escogido para la XVI edición del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá (FITB), el cual, como es costumbre, se realiza cada dos años en la capital de Colombia desde 1988. Antes de contar cómo viví el festival de este año, quisiera contextualizar un poco al respecto. El FITB fue organizado por primera vez por dos artistas colombianos de gran prestigio en el mundo de las artes escénicas como lo son Fanny Mikey y Ramiro Osorio para conmemorar los 450 años de la fundación de Bogotá. El lema que impulsó este evento fue “Un acto de fe en Colombia”, el cual lo puso en la mira de toda Latinoamérica y, próximamente, del mundo. El telón se abre y más de 40 obras teatrales, de más de 15 países, están listas para ser contempladas en los diferentes espacios asignados para ellas, siendo estos Teatro de Sala o Teatro Callejero. Algunos de los lugares más reconocidos para dicho evento son la Plaza de Toros, el Jorge Eliecer ...
SEGUNDA CLASE, CREANDO MI PROPIO BLOG Otra vez iba retrasado 10 minutos. Venía a paso firme cuando cruzaba el puente gris mientras observaba mi reloj y pensaba en lo largo que es el trayecto desde la estación del tren hasta el edificio L; ya había realizado la cuenta antes: 20 minutos caminando a velocidad media y 12 minutos acelerando la marcha. Una vez dentro del edificio y mientras subía las escaleras en camino al salón, me topé con varias personas del grupo que venían en dirección contraria, se me hizo un poco extraño, les hice espacio para que pasaran y esperé a encontrar alguna cara familiar para preguntarle al respecto. Santiago, un compañero de la carrera, me dijo que estaban yendo por un computador. Al instante recordé lo que el profesor había dicho “Todas las clases vamos a usar computador”. Por suerte yo siempre llevo el mío a la mano así que no me preocupé y seguí caminando. Entré al salón y vi que estaba relativamente vacío, la mayoría de las personas habían salido ...
Comentarios
Publicar un comentario