Bitácora Semana Siete
CAMINANTE NO HAY
CAMINO
Wow… No puedo creer que ya estemos a la mitad del semestre.
Esta es la bitácora de la semana siete y ya entramos a la octava, el tiempo
pasa demasiado rápido. Se supone que cada semestre cuenta con 16 semanas, en
algunas ocasiones con 15, no sé bien como sea en este caso, pero sea como sea
es cierto que estamos justo en la mitad. He tenido que hacer demasiados trabajos,
he participado en varios proyectos, me he mantenido muy activo lo que va de
este año (al igual que muchos de mis compañeros), pero a pesar de eso, siento
que el tiempo ha sido corto, y no estoy exigiendo o pidiendo que haya más, solo
que realmente es sorprendente lo rápido que avanza.
La clase anterior a esta fue estupenda para mí porque gané
uno de los Kahoots que reemplazaba el parcial del primer corte, entonces salí
antes del salón y además con una muy buena nota.
No estaba seguro si para esta clase debía hacer bitácora, yo
supuse que no porque recordaba al profesor diciendo que no era necesario
hacerla para que nos enfocáramos estudiando para el parcial, pero el examen fue
hace ocho días. Nuevamente me entró la duda, sin embargo, la descarté rápido
porque de qué iba hacer la bitácora si la clase pasada solo se realizó el
parcial y yo no estuve ahí.
Entré al salón, me senté y al momentico llegó el profesor;
mientras sacaba el computador y prendía el VideoBeam, les pregunté a mis
compañeros de al lado si habían realizado bitácora y me respondieron que no.
Casi que al instante, el maestro preguntó por voluntarios que quisieran leer
sus escritos; recuerdo haber sentido un escalofríos, pero al parecer todos, o
al menos la gran mayoría, estaban en la misma situación que yo. Después de
explicarle y recordarle aquello que nos había dicho semanas atrás, Cobos retomó
la clase y nos hizo un breve repaso sobre lo que significaba la Etnografía, la
Fenomenología y el Interaccionismo Simbólico.
Luego, nos recordó el trabajo final del corte, el cual consiste
en hacer un diario de campo de un lugar al que como grupo se decida ir y que
preferiblemente nos saque de nuestro estado de confort, un espacio que no
conozcamos y que permita que nosotros como investigadores etnográficos nos
sorprenda con todo aquello que se ve, se escuche, se huele o se siente.
Para guiarnos, el profesor nos mostró el trabajo realizado
por estudiantes de anteriores semestres quienes decidieron hacer su etnografía
en la cárcel Modelo de Bogotá.
Estuve en su gran mayoría pendiente del texto, la verdad es que
al inicio estaba muy atento y atrapado con la narración, se me hacía curioso el
término que se usaba con los guardias: Dragoneante, nunca antes lo había
escuchado pero deduje fácilmente que se refería a los soldados. Pero después de
un tiempo la atención se fue perdiendo, se me hizo difícil seguirle el hilo al
relato, me desconcentraba, me elevaba pensando en otras cosas; yo solo miraba
la barra que permite subir o bajar la página y notaba que realmente era un
texto demasiado largo; pensaba en la chica que había leído y lo agotada que
tuvo que haber quedado después de leer aproximadamente tres mil palabras antes
de que le siguiera otra compañera. De hecho, esto me hizo acordar a las palabras
de una profesora “Tu texto puede ser largo y aburrido o corto y entretenido, sin
embargo, una buena historia no depende del relato en sí, depende del narrador”;
en pocas palabras, no es el qué cuentes
sino el cómo lo cuentes.
Se hizo este mismo ejercicio con otros dos diarios de campo,
el primero fue en un cementerio y el segundo en La Piscina de la 22.
Dejando a un lado este tema de los diarios de campo y del
trabajo final, se prosiguió con la exposición de la semana, la cual estaba
relacionada con la Teoría Fundamentada.
Tengo un gran recuerdo de esa presentación porque lo primero
que hicieron los integrantes del grupo después de presentar el tema fue poner
un video que explicaba la teoría por medio de una canción, pero no era
cualquier canción, era una adaptación de Lazy Song de Bruno Mars. Aún resuena
en mi cabeza la melodía “Es subjetiva, cíclica y no generalizable”.
Esta teoría surge con dos sociólogos Anselm Strauss y Barney
Glaser por medio de su obra “The discovery of grounded theory” en La Escuela de
Sociología de Chicago. Es un enfoque de método cualitativo, cuya dirección va
desde abajo hacia arriba, es decir, emerge desde la recolección de datos, los
cuales se codifican y se analizan sistemáticamente para generar toda una idea
general.
Se basa en las experiencias y en los comportamientos individuales
entre sujetos para obtener información y tiene la capacidad de hacer estudios
de forma detallada de una parte de la realidad acerca de un fenómeno
particular.
Algunas de las desventajas son:
· - No fue hecha para comprobar hipótesis
· -Solo tiene una ruta para organizar e interpretar
datos (Inducción)
· -Se basa en percepciones individuales.
· -Es difícil obtener datos detallados.
Para una buena investigación basada en la teoría
fundamentada es necesario:
· -Que el investigador sea autónomo.
· -Explicar un hecho que está pasando desde la
complejidad del mundo actual.
· -Identificar, entender e interpretar las
interacciones sociales.
· -Seleccionar los temas relevantes para poder
reducir los datos y las categorías y así tener una mejor organización.
Finalmente, el maestro Cobos resumió toda esta sesión en una
frase “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. No la comprendí de
inmediato, la leí varias veces para poder entenderla. Pero creo que a lo que se
refiere y a lo que nos invita esta frase es que cada persona debe recorrer su
propio camino, no hay uno preestablecido; nosotros mismos decidimos hacia dónde
dirigir nuestras vidas por medio de las acciones que hagamos, de las palabras
que digamos y de las relaciones que formamos.
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